Parroquia del Perpetuo Socorro de Zaragoza

Ntra. Sra, Perpetuo Socorro

El icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro figura entre las representaciones  más populares de María. Un icono de la Madre de Dios, de la serie “Vírgenes de la Pasión”. Es un ejemplar único dotado de gran valor estético, religioso y  teológico. Es como una página de los evangelios. Son muchos los que hacen oración  ante esta imagen de María, absortos en la mirada con que ella habla a sus devotos.  Para comprender el significado del icono del Perpetuo Socorro, nos servimos del libro del Padre Fabriciano Ferrero.
Tenemos una tabla dorada de donde surgen: La Madre de Dios, Jesucristo, los Arcángeles San Miguel y San Gabriel con los instrumentos de la pasión. Se caracteriza el icono del Perpetuo Socorro por ser una “Virgen de la Pasión”, como más arriba se decía. Y es así, en torno a ella y a su Hijo los Arcángeles llevan los instrumentos de la pasión: La esponja, la lanza, la cruz, los clavos y la corona. También está dentro de las Vírgenes “Hodiguitria”, por la postura de la mano derecha, ya que la tiene extendida hacia Jesús, como indicando a  Jesús el camino para ir al Padre. Se le llama también la Compasiva, Eleusa, porque siente compasión con Jesús de sus hijos. Muy importante es centrar la mirada en María. Ojos grandes que miran, no a su Hijo, sino al que se acerca a ella en actitud de oración de súplica. Nos recuerdan a Dios mirando a la humanidad. En la parte de arriba del icono, en los ángulos superiores, nos encontramos con las abreviaturas: Madre de Dios, los nombres de los Arcángeles, y al lado del rostro del Niño en Griego y en Latín: Jesucristo. Todo el icono está inundado de oro, símbolo de gloria, de resurrección. La misma postura de los Arcángeles es de adoración. Con estas elementales indicaciones apreciamos el rico contenido del icono del Perpetuo Socorro. Como muchos ya han dicho ser una página puesta en madera de la Sagrada Escritura. No olvidamos la gran estrella que lleva en su frente: Dios se acerca a María, y ella nos da el fruto bendito se su vientre. La Madre de Dios, “la Theotokos” ilumina y guía a todo hombre.

El icono del Perpetuo Socorro hoy está en la iglesia de San Alfonso María de Liguori en la vía Merulana de Roma. Fácilmente llega a Roma desde Creta hacia finales de 1300. En 1499 ya está colocada en la iglesia de San Mateo, donde estuvo durante trescientos años. Los Padres Agustinos Irlandeses más tarde llevaron el icono para la iglesia de Santa María Posterula, en el Tiber; y en 1866 por ruego del Papa Pío IX el icono vuelve a la iglesia de origen, hoy la da San Alfonso. A la entrega del icono a los Redentoristas va unido el mandato del Papa: “Denla a conocer por todo el mundo”.  Desde este momento el icono del Perpetuo Socorro se extiende por el mundo entero. Esta difusión se debe indudablemente a las misiones populares de los Misioneros Redentoristas que han hecho de la imagen del Perpetuo socorro el signo mariano propio de las misiones.

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